Microbiota intestinal y obesidad: ¿en qué punto estamos?

La pandemia actual de la obesidad es el resultado de la interacción entre factores genéticos y ambientales. Entre estos últimos, la microbiota intestinal parece estar implicada.

El primer estudio en 2004 que despertó el interés en la relación entre la microbiota intestinal, la dieta y la obesidad mostró que los ratones libres de gérmenes, a pesar de consumir un 30% más de alimento que los ratones convencionales (con microbiota), tenían un 42% menos de grasa total y al ser colonizados por la microbiota intestinal de ratones convencionales (convencionalización), incrementaron, en tan solo 10 días, su grasa corporal total en un 60%, y a las 2 semanas habían desarrollado resistencia a la insulina, todo ello pese a la disminución de alimentos y al aumento de actividad. Este estudio y otros que le han seguido han puesto de manifiesto que la microbiota intestinal es un factor ambiental relevante que afecta cómo el huésped almacena la energía de los alimentos.

Más adelante, otros investigadores han utilizado un modelo de ratón humanizado para demostrar que la microbiota fecal humana podría transferir la obesidad a ratones libres de gérmenes (germ-free). Los ratones germ-free inoculados con la microbiota de gemelos obesos o delgados manifiestan las características de la microbiota del donante. Aquellos que reciben la microbiota obesa (línea roja) muestran un aumento en la grasa corporal total, mientras que aquellos que reciben la microbiota delgada (línea azul) permanecen delgados. 

 

             

Fuente de la imagen: Science.

Los siguientes pasos para avanzar en el empleo de la microbiota intestinal como herramienta terapéutica para tratar la obesidad han pasado por ver que la obesidad humana se asocia con cambios específicos a nivel de phylum y con una menor diversidad bacteriana. Los principales phylum que gobiernan la microbiota humana son Bacteroidetes y Firmicutes y se ha visto que la microbiota intestinal de personas con obesidad tiene un cociente Firmicutes/Bacteroidetes en heces aumentado. Además, los adultos con obesidad sometidos a una dieta hipocalórica muestran un incremento en la proporción fecal de Bacteroidetes, en paralelo a la pérdida gradual de peso. Estas alteraciones en la composición de la microbiota fecal se empiezan a manifestar a una temprana edad. Un estudio ha sugerido que la existencia de poblaciones bajas de Bifidobacterium y altas de Staphylococcus aureus en heces en la infancia pueden ser factores predictivos del desarrollo de obesidad en la edad adulta.

Pero las investigaciones más recientes que han analizado los datos de muchos estudios realizados hasta la fecha no encuentran que estas alteraciones de la microbiota a nivel de phylum sean tan claras. Un reciente meta-análisis (ese tipo de estudios que reportan una evidencia científica más sólida) ha mostrado que la obesidad solo está débilmente asociada con grupos bacterianos específicos. Otro meta-análisis más reciente publicado el pasado mes de agosto no ha encontrado ninguna asociación entre la obesidad y el ratio Firmicutes/Bacteroidetes. Este estudio llega a la conclusión que la asociación entre las comunidades microbianas en las heces y la obesidad en humanos es relativamente débil y su detección está confundida por la gran variabilidad interpersonal (entre personas) y el insuficiente tamaño muestral.

Los estudios muestran que el impacto de la obesidad sobre la microbiota intestinal es inconsistente. Mientras que la composición de la microbiota intestinal puede repercutir en alteraciones metabólicas significativas en los estudios experimentales con ratones, en humanos parece ser que no es el factor más importante en la ganancia de peso. Un estudio reciente ha encontrado que la administración de un antibiótico (vancomicina) durante 7 días no afecta a los parámetros metabólicos (sensibilidad a la insulina, hormonas y metabolitos postprandriales, inflamación sistémica, permeabilidad intestinal y tamaño de los adipocitos) en adultos con obesidad, a pesar de ocasionar una reducción significativa de la diversidad microbiana. Estos efectos se mantienen hasta los 8 días después de finalizar el tratamiento antibiótico. Por el contrario, otro estudio ha encontrado que el desequilibrio en las bacterias intestinales reduce la sensibilidad a la insulina, empeora la intolerancia a la glucosa y aumenta los niveles sanguíneos de un tipo de metabolito en personas con diabetes tipo 2. Estos dos recientes estudios muestran resultados contradictorios: en humanos un desequilibrio en la microbiota intestinal se puede asociar o no a una alteración de los parámetros metabólicos.

En definitiva, aunque la microbiota intestinal es un factor ambiental que influye en el desarrollo de la obesidad y del síndrome metabólico, se requieren más estudios que clarifiquen los procesos a través de los cuales las bacterias pueden afectar la secuencia compleja de eventos que desencadenan finalmente con la obesidad. El mecanismo más estudiado incluye la alteración de la integridad de la barrera intestinal como consecuencia de un desequilibrio de las comunidades microbianas del intestino, con la consiguiente activación de la respuesta inmunitaria (inflamación crónica de bajo grado) que caracteriza a la obesidad.

Aunque hoy aún no se ha identificado el tipo de microbiota intestinal que tienen las personas delgadas para poder transferirla a las personas con sobrepeso y/o obesidad, en un futuro los avances en este campo podrían ser de utilidad en la prevención y el tratamiento de la obesidad y los trastornos metabólicos asociados.

Andreu Prados
Farmacéutico y Dietista-Nutricionista

Imagen de la portada: Flickr.

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Sueño, defensas y bacterias

 

Muchas veces el sueño es el gran olvidado para los profesionales de la salud. Por nuestro ritmo de vida cada vez dormimos menos y la incapacidad de conseguir un sueño tanto en calidad como en cantidad no está exenta de riesgos para nuestra salud.

En España dormimos de media 7 horas.  

¿Cuántas horas es aconsejable dormir según nuestra edad?

La Fundación Nacional del Sueño de Estados Unidos (NSF, en sus siglas en inglés), una ONG estadounidense que cuenta con el asesoramiento de los más prestigiosos expertos en medicina del sueño, hace sus recomendaciones de duración del sueño por franjas de edad:

Recomendaciones de duración del sueño según la Fundación Nacional de Sueño (2015).

La Academia Americana de Medicina del Sueño (AASM, en sus siglas en inglés) sugiere las siguientes cantidades de horas de sueño diarias:

  • Población pediátrica (documento de consenso de la AASM respaldado por la Academia Americana de Pediatría):

                 

  • Población adulta: se recomienda que duerma siete o más horas de sueño por noche.

No dormir lo suficiente cada noche se asocia con un riesgo más alto de lesiones, hipertensión, obesidad, diabetes tipo 2, hipercolesterolemia e incluso depresión. Además, los niños y adolescentes con insomnio están expuestos a un mayor riesgo de autolesión o pensamientos suicidas. 

 

Cada vez se está poniendo más énfasis en encontrar marcadores de riesgo de enfermedades crónicas no transmisibles, relacionadas con el estilo de vida, antes de que los síntomas sean evidentes. En este contexto, los parámetros del sistema inmune y en particular la microbiota intestinal son buenos candidatos.

Aunque es un hecho conocido que una microbiota sometida a un desfase horario puede contribuir a la obesidad, un reciente estudio ha estudiado por primera vez cómo el insomnio afecta a la microbiota intestinal humana. 9 voluntarios hombres sanos y con normopeso se sometieron a dos noches consecutivas de privación parcial del sueño (durmieron poco más de 4 horas, desde las 2:35 h am hasta las 7:00 h am) y a otras dos noches de sueño normal (durmieron unas 8 horas y media, desde las 22:30 h hasta las 7:00 h). Se recogieron muestras fecales en las 24 horas previas y posteriormente a las dos noches de sueño alterado y de sueño normal. Los participantes también fueron sometidos a una prueba de tolerancia oral a la glucosa después de cada una de las dos intervenciones.

El análisis de la composición de la microbiota intestinal puso de manifiesto que después de dos días de privación parcial del sueño los participantes mostraron un incremento del ratio Firmicutes/Bacteroidetes, característica que anteriormente también se había observado en humanos con obesidad. No obstante, la privación del sueño no tuvo ningún efecto sobre la diversidad de la microbiota intestinal ni sobre las concentraciones fecales de ácidos grasos de cadena corta. Además, después de las dos noches de privación del sueño, los voluntarios fueron un 20% menos sensibles a los efectos de la insulina tanto en ayunas como en periodo postprandial.

En estudios controlados de restricción de sueño en humanos, se ha visto que la privación del sueño puede dar lugar a un aumento de la resistencia periférica a la insulina y concentraciones de cortisol, un aumento de citoquinas proinflamatorias (IL-6 y TNF-a) y de la proteína C-reactiva y una disminución de la vasodilatación dependiente del endotelio. Agradezco a mi amigo Pedro Carrera-Bastos que haya compartido conmigo estos estudios para poder referenciarlos en este post.

Un estudio que analizó el impacto del sueño sobre distintos parámetros del sistema inmune en adolescentes europeos (12,5-17,5 años; n=933) concluyó que aquellos adolescentes que reportaron de 8 a 9 horas de sueño por noche mostraron un perfil inmunológico más saludable caracterizado por un menor perfil pro-inflamatorio.

                                

Niveles de diferentes marcadores inflamatorios en adolescentes europeos en función de sus hábitos de sueño. Fuente.

¿Qué puedo hacer para combatir el insomnio?

Aunque a nivel de alimentación tengo previsto dedicar un post extenso más adelante, toma nota de las siguientes recomendaciones prácticas para combatir el insomnio avaladas por la Sociedad Española de Sueño:

  1. Mantén una hora fija para ir a dormir y para despertarte.
  2. Limita las siestas diurnas a 30-45 minutos de duración.
  3. Evita el consumo de alcohol excesivo 4 horas antes de ir a dormir y no fumes.
  4. Evita la cafeína 6 horas antes de acostarte. Esto incluye el café, el té, las bebidas azucaradas a base de cola y el chocolate.
  5. Evita los alimentos pesados, picantes o azucarados 4 horas antes de ir a dormir. Un ligero aperitivo antes de ir a la cama es aceptable.
  6. Haz ejercicio de forma regular, pero no justo antes de ir a dormir.
  7. Tener una buena zona de descanso.
  8. Encuentra una temperatura confortable para dormir y tener la habitación bien ventilada.
  9. Bloquea todo ruido que te distraiga y elimina la luz tanto como sea posible. Apaga todas las pantallas electrónicas 30 minutos antes de acostarte y no tengas aparatos de televisión, ordenadores ni otras pantallas en tu habitación.
  10. Reserva la cama para el sueño y el sexo. No utilices la cama como oficina, lugar de trabajo o recreacional.

En definitiva, cuidar la calidad y cantidad de tu sueño es importante. Más allá de sus efectos visibles como puede ser el cansancio y la fatiga, el insomnio afecta también a tus defensas mucho antes de que tu lo llegues a percibir.  

Andreu Prados
Farmacéutico y Dietista-Nutricionista

Imagen de la portada: Wikimedia Commons.

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Comunicar para hacer crecer tu empresa

El pasado 4 de octubre me estrené en las jornadas Lessons Learned organizadas por CataloniaBio y Biocat en el Parque Científico de Barcelona (PCB). Las jornadas Lessons Learned: compartiendo experiencias para impulsar la competitividad pretenden ser un foro de conocimiento y networking dirigido a los profesionales de empresas del ámbito de las ciencias de la vida, que tiene como objetivo compartir experiencias y reflexiones en diferentes áreas estratégicas de conocimiento y capacidades necesarias para reforzar la competitividad de las empresas biotecnológicas.

En esta ocasión el tema de la jornada fue la comunicación estratégica para hacer crecer las empresas biotecnológicas y farmacéuticas. Como marca personal o como marca comercial te interesa tener en cuenta la comunicación en tu negocio, así que te traigo en este post las principales ideas y reflexiones que surgieron.

Fuente de la imagen: Biocat.

Cristina Fontgivell, periodista y Brand, Marketing & Communications Assistant Director de EY Spain, empezó la jornada explicando los criterios que se deben tener en cuenta a la hora de definir el mensaje que se quiere comunicar: objetivo que se persigue (presentación, información nueva, reacción o mantenimiento de la relación) y audiencia (inversores/accionistas, clientes, comunidad científica y medios de comunicación). Por su experiencia como redactora del diario Expansión, enfatizó la importancia de mantener una relación con los medios de comunicación que sea cercana, a largo plazo, honesta y coherente. En definitiva, se trata de un juego limpio (en inglés, fair play) en el que salen ganando ambas partes.

La identidad corporativa o identidad de marca es uno de los ámbitos de la comunicación y equivale a la suma de la identidad empresarial y la identidad gráfica. Guillem Mitjà, Director de operaciones de la empresa de dispositivos médicos Neuroelectrics, explicó la importancia de apostar por el diseño gráfico y de producto para captar más talento, clientes y socios. Tal y como enfatizó Guillem: “O tu producto enamora al cliente o pasas a ser low cost“. La empresa o institución define su identidad corporativa y la comunica y sus públicos perciben la imagen de esa organización. Invertir en el diseño de la identidad corporativa y en la comunicación permitirá que identidad e imagen estén lo más alineadas posible.

Joan Bertran, cofundador y CEO de Cebiotex, nos explicó la comunicación en su empresa desde su experiencia como emprendedor. Resumió las 5 claves para comunicar en: creer en la idea, tener pasión, delegar a un equipo profesional, trabajar mucho y disfrutar comunicando.

Enric Rello, Director Financiero (CFO, del inglés Chief Financial Officer) y Director de Operaciones (COO, del inglés Chief Operating Officer) de Oryzon, nos recordó la máxima en comunicación de “Todo lo que no se conoce, no existe”. Remarcó también la importancia de la estrategia y la planificación a la hora de comunicar lo que hace la empresa con sus grupos de interés (stakeholders). Por ejemplo, en la empresa biotecnológica Oryzon trabajan con un calendario de contenidos (news flow) que les permite planificar con antelación su comunicación y asegurar una regularidad en sus contenidos, que incluyen información financiera, corporativa y científica.      

Álex Pérez, Director de Comunicación en Sanofi, explicó que para una empresa farmacéutica la comunicación tiene que ser igual a resultados y apoyo a los retos de negocio. No solo tiene una función técnica, sino que se también se integra en la gestión estratégica de la empresa. También hizo la reflexión que la imagen actual de la industria farmacéutica no es muy buena debido a que se ha centrado durante muchos años en comunicar sus productos y centrarse en patologías y no ha sabido comunicar sus valores. Hay que cambiar el enfoque para centrarse en los pacientes. En este sentido, cada vez es más necesario definir e implementar estrategias de comunicación social y desde Sanofi han apostado por Twitter para acercarse a los pacientes a través del Campus Sanofi. Aunque actualmente es aún una utopía y queda mucho por hacer, la comunicación debería verse como un pilar tan importante como el de márketing porque el márketing vende y la comunicación convence. Tanto la imagen como la reputación de la empresa dependen de la percepción de los públicos y ya no es suficiente en hacer buenos productos de calidad.

Finalmente, Mònica Moro, Responsable de comunicación, ebusiness y RSC de Menarini, nos explicó su experiencia sobre comunicación digital en salud. El laboratorio farmacéutico Menarini ha sido pionero en liderar proyectos de comunicación digital, como el proyecto “Juntos contra el aislamiento digital” y el desarrollo de aplicaciones móviles para pacientes y profesionales de la salud. A la hora de plantearse estar en Internet, destacó que en el sector farmacéutico no todas las redes sociales sirven: hay que escoger aquellas donde esté nuestro público objetivo. Además, no podemos perder de vista que Internet evoluciona rápidamente y mientras que la página web es nuestra casa, a las redes sociales solo estamos de alquiler.

En definitiva, en la comunicación corporativa del sector salud es importante conocer el lenguaje científico y adaptarlo a cada medio y target. Contar con un perfil científico especializado en comunicación beneficia a la reputación de la empresa, ya que se convierte en un aliado clave en la gestión de las relaciones con sus públicos de interés. Tal y como explica Montserrat Tarrés, Dircom del Grupo Novartis España y Presidenta de la Asociación de Directivos de Comunicación (Dircom): “Tendemos al modelo de empresa excelente que busca diferenciarse a través de la reputación (…). La gestión de la marca, de la cultura y los valores de empresa, y de la relación con los diferentes grupos de interés, generará la diferenciación y permitirá garantizar la supervivencia de las empresas en el futuro” (Anuario de la Comunicación 2016).

Andreu Prados
Farmacéutico y Dietista-Nutricionista

Imagen de la portada: Biocat.

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Mi experiencia en el Campus Gutenberg 2016

Los días 12 y 13 de septiembre tuvo lugar la 6ª edición del Campus Gutenberg de la comunicación y la cultura científica #CGutenberg16. Es una iniciativa impulsada por el Máster de Comunicación Científica, Médica y Ambiental de la Universitat Pompeu Fabra Barcelona School of Management y la Fundación Bancaria “la Caixa”. El lugar donde tuvo

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La comunicación es nuestra asignatura pendiente

El pasado 5 de julio de 2016 se presentó en la sede central del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Madrid el Informe de la Asociación Española de Bioempresas (ASEBIO) 2015sobre la situación y tendencias del sector de la biotecnología en España. En el evento participaron cinco representantes de empresas biotecnológicas españolas: Josep Vergés,

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En la comunicación científica corporativa la implicación no es suficiente

El pasado miércoles 29 de junio se celebró en la Antigua Fábrica de Estrella Damm en Barcelona el segundo encuentro TEI Bio Barcelona, que como te expliqué en este post es una iniciativa que tiene el objetivo de crear una comunidad activa para fortalecer la Transferencia de conocimiento, el Emprendimiento científico y la Inversión en el sector de la Biomedicina y la Biotecnología. Si aún no te has sumado a estos encuentros y te apetece estar al día sobre todas las novedades que se cuecen en el sector biomédico en Cataluña, no te puedes perder el próximo encuentro que tendrá lugar a la vuelta después de las vacaciones de verano. Ya lo hemos empezado a organizar y me encantará contar contigo y charlar.

Esta vez el formato del encuentro fue un poco diferente respecto la primera vez ya que incluimos una ronda de Elevator Pitches de emprendedores en el sector biotecnológico y de la salud y al final hubo diferentes mesas redondas para debatir en pequeños grupos temas de interés y actualidad como pueden ser los cambios de paradigma en la actual sociedad del conocimiento y cultura de la innovación, cómo acceder a la financiación, la difusión científica para transferir nuestra actividad a la sociedad, el ecosistema bioemprendedor en Cataluña y la transferencia tecnológica como fenómeno casual o estratégico.

                            

Por mi vinculación profesional en el mundo de la comunicación y la salud, escogí ser el moderador de la mesa de debate sobre la comunicación científica corporativa y la verdad es que fue muy interesante.

Iniciamos el debate sobre por qué es importante la comunicación científica en el sector de la salud y la investigación biomédica. La idea compartida por tod@s fue que las empresas e instituciones del sector salud tienen el compromiso de comunicar lo que hacen al resto de la sociedad de una forma amena, comprensible y con rigor científico. La tarea de comunicador en salud la puede desarrollar tanto el/la periodista especializado en ciencia y salud como el investigador y/o el profesional de la salud, siempre y cuando se tenga un suficiente conocimiento del tema y la suficiente vocación y pasión de convertirse en un vínculo que conecta la marca, empresa o institución con sus audiencias de interés. Aunque aún queda mucho camino por recorrer, la comunicación a nivel empresarial ya se está dejando de ver como solo un instrumento dirigido a los públicos externos e internos de la empresa para verse como una herramienta corporativa y estratégica. Como dice Jordi Morató, periodista especializado en comunicación corporativa en el sector sanitario y de la investigación: “La comunicación no es un simple instrumento al servicio de la gestión, sino uno de los ejes centrales de la gestión en las organizaciones”. Una idea que salió durante el debate fue que la comunicación científica corporativa se ve como un hobby al que es difícil dedicarte por no ser sostenible. Me sorprendió esta respuesta, porque precisamente llevo dedicándome directamente o indirectamente a la comunicación en el sector salud desde el año 2010 y siempre he sentido que la comunicación científica corporativa es una profesión muy necesaria en nuestra sociedad.

Otro tema de interés que surgió es la importancia de disponer e implementar herramientas objetivas que midan el impacto de la comunicación corporativa. Establecer anualmente la cuantificación del impacto de las acciones comunicativas en el balance económico de todas las empresas podría ayudar a una mayor concienciación del impacto de la comunicación a la hora de mejorar la confianza de la empresa o institución con sus grupos de interés o stakeholders.

Los medios de comunicación ya se toman en serio la comunicación. Ahora es necesario también que se la tomen en serio las empresas y en el sector de la salud es imprescindible. Porque si la propia empresa no invierte en personas con formación científica y especializadas en la comunicación que se dediquen a comunicar lo que hace, otros lo harán por ella, con el riesgo que esto conlleva. Hacer bien las cosas y darlo a conocer a sus públicos, por este orden, porque no es un objetivo de la comunicación ocultar y distorsionar aquello que la empresa hace mal.

Y termino con una reflexión que nos hizo Luis Ruiz-Ávila, CEO de Spherium Biomed: “En un plato de huevos con beicon, la gallina solo está implicada, mientras que el cerdo está comprometido” (*).

En las estrategias de tu empresa o institución para hacer llegar vuestros mensajes ante los públicos internos y externos de interés, ¿estás implicad@ o comprometid@?

(*) Encourage your people to be committed to a project rather than just involved in it. You know the difference between involvement and commitment don’t you? In a meal of bacon and eggs, the chicken is involved, the pig is committed. Richard Pratt – multimillonario australiano.

 

Participantes asistentes a la mesa de debate sobre comunicación científica corporativa.

Andreu Prados
Farmacéutico y Dietista-Nutricionista

Imagen de la portada: Flickr.   

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Las bacterias nos pueden ayudar en la depresión

La idea que las bacterias del intestino pueden afectar la conducta no es una novedad, ya que se ha visto que los ratones libres de gérmenes (axénicos o germ-free) tienen una conducta anormal caracterizada por hiperactividad y respuesta exagerada al estrés (estudio). Estas anomalías se resuelven completamente tras la colonización con bacterias intestinales, si se realiza en las primeras etapas de la vida.

Por otro lado, problemas en la comunicación entre tu intestino y tu cerebro (es lo que se denomina científicamente “eje intestino-microbiota intestinal-cerebro) se asocian a ciertas patologías psiquiátricas (desde la ansiedad y la depresión hasta el autismo) e intestinales (síndrome de intestino irritable) y a la presencia de una microbiota desequilibrada en las personas que las padecen (revisión).

               

Fuente: Eisenstein M. Microbiome: Bacterial broadband. Nature. 2016; 533(7603):S104-6.

En este contexto, en el año 2013 el Prof. Timothy G. Dinan, del Departamento de Psiquiatría del University College en Cork (Irlanda), lanzó el nuevo concepto de psicobiótico para referirse a un “organismo vivo que, cuando se consume en cantidades adecuadas, produce un beneficio en la salud de pacientes con trastornos psiquiátricos” (revisión). Se trataría de una clase de probióticos capaces de producir y liberar sustancias neuroactivas (GABA, serotonina) que actúan a través del eje intestino-cerebro. Esta definición es muy parecida a la definición de probiótico propuesta por la Organización Mundial de la Salud en 2002 y abre una nueva ventana terapéutica en el manejo de los desórdenes neurológicos mediante el uso de bacterias.

Es un campo fascinante y hasta la fecha se han publicado pocos estudios en humanos que demuestren que los probióticos pueden ser útiles en pacientes con patologías psiquiátricas. El pasado 17 de junio se publicó una revisión sistemática de un total de 10 ensayos clínicos aleatorizados (es decir, con un respaldo científico alto) que llega a la conclusión que la suplementación mediante probióticos puede reducir los síntomas de ansiedad y depresión en humanos. Aunque los autores resaltan que existen algunas limitaciones metodológicas en los estudios evaluados, estos resultados preliminares abren una nueva oportunidad para usar los probióticos en los desórdenes psiquiátricos. Los probióticos que se utilizaron en los diferentes estudios de la revisión pertenecen a los géneros Lactobacillus (L. casei, L. rhamnosus,…) y Bifidobacterium (B. lactis,…); algunos de los estudios utilizaron las bacterias del yogur o de otras leches fermentadas como vehículo para su administración (en la revisión no se especifica la mayoría de las cepas bacterianas utilizadas, hecho que es una limitación teniendo en cuenta que los efectos de los probióticos son cepa-dependientes). La dosis es importante, porque de todos los estudios analizados, aquellos en los que se obtuvieron unos resultados más favorables las bacterias se encontraban a una concentración mínima de 1,5 x 10e9 unidades formadoras de colonias/ g de cápsula.   

Es muy habitual que las personas con depresión o otras enfermedades mentales como el autismo tengan problemas gastrointestinales que a su vez acentúan su irritabilidad, malestar general y calidad de vida. La administración de probióticos representaría en estos casos una alternativa segura y que permitiría complementar el tratamiento actual mediante fármacos y terapias de rehabilitación psicológica.  

Andreu Prados
Farmacéutico y Dietista-Nutricionista

Imagen de la portada: Flickr.   

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